Lo Esencial del Impuesto sobre Ganancias de Capital
El impuesto sobre las ganancias de capital se aplica a la ganancia que se obtiene al vender un activo que ha aumentado de valor. Esto se aplica a acciones, bonos, bienes raíces, criptomonedas e incluso artículos de colección. La cantidad de impuesto que debe pagar depende en gran medida de cuánto tiempo mantuvo el activo antes de venderlo. Las ganancias a corto plazo se gravan a las tasas de ingresos ordinarios, mientras que las ganancias a largo plazo se benefician de tramos impositivos preferenciales y más bajos (normalmente 0%, 15% o 20%).
Ganancias a Corto Plazo frente a Largo Plazo
Ganancias de Capital a Corto Plazo
Se aplica a activos mantenidos durante un año o menos. Estos beneficios se gravan a su tasa de impuesto sobre la renta marginal ordinaria, que puede ser de hasta el 37%.
Ganancias de Capital a Largo Plazo
Se aplica a activos mantenidos durante más de un año antes de ser vendidos. Las tasas impositivas son significativamente más bajas, oscilando entre el 0% y el 20% dependiendo de su renta imponible.
Ajustes de la Base de Costo
Su precio de compra original (base de costo) puede ajustarse añadiendo mejoras de capital (por ejemplo, renovaciones de viviendas) o restando la depreciación, lo que altera la ganancia imponible final.